Consejos para viajar con perros

Escrito por Gulupa Digital
– 05/21/2026

Ya se acercan las vacaciones de verano. Notamos ese nerviosismo sano que nos entra cuando pensamos en nuestros planes de viaje. ¡Y no olvidamos a nuestro perro! Viajar con él es una de las actividades que más nos gustan. Pero ¡cuidado!, ¿nos hemos preguntado si va a disfrutar realmente del viaje?; no será lo mismo viajar sin perro que con perro, y nuestro amigo peludo puede sentir que es bienvenido o que, por el contrario, su presencia supone un esfuerzo para nosotros. La decisión de llevarlo con nosotros debería ser meditada y preparada, con antelación, para conseguir una experiencia satisfactoria para todos los implicados.

Antes de lanzarnos a la organización de un viaje con nuestro perro, detengámonos un momento y reflexionemos sobre la calidad de la experiencia para nuestra mascota y el beneficio que ella le aportará. Viajar no es únicamente utilizar un medio de transporte, es también asumir los cambios de rutina, la adaptación a las nuevas circunstancias, descubrir nuevos lugares, relacionarse con personas y perros desconocidos, experimentar nuevos olores y sonidos, etc. Nosotros somos quienes mejor conocemos a nuestro perro y quienes sabemos dónde se encuentra bien y dónde no. Si creemos que no está aún preparado para afrontar estos cambios, será conveniente practicarlo con antelación realizando cortos desplazamientos de un día o un fin de semana, que predispongan al animal a salir de su entorno de confort y a desarrollar sus mecanismos de adaptación con normalidad.

Consejos para viajar con perros

Una vez convencidos de la conveniencia de viajar con él, será imprescindible abordar una buena planificación que tenga en cuenta y vigile los siguientes aspectos básicos:

La salud y la seguridad

Las mayores dificultades las tendremos al viajar en alguna compañía aérea, marítima o ferroviaria. 

estinos para vacaciones con perros

La elección del destino es habitualmente la primera de las preocupaciones. Conviene condicionar esta elección a las características físicas y conductuales de nuestra mascota, teniendo en consideración su tamaño, su facilidad de relación, su talante, su tolerancia, su estado de salud, etc. Aspectos como la distancia (horas de viaje, dificulta de acceso), el clima (caluroso, fresco, húmedo), el medio de transporte requerido (avión, tren, barco, coche), el entorno (mar, montaña, urbano), todos ellos nos indicarán la opción más adecuada para conseguir una experiencia satisfactoria y un feliz recuerdo que queramos repetir en años venideros. Una opción ganadora es buscar un destino que combine lugares de actividad y diversión con lugares de descanso para el animal, evitando realizar un turismo exclusivamente humano.

Viajar con perros en avión, tren o coche

Los medios de transporte son múltiples, pero todos ellos presentan limitaciones y condicionantes que deberemos conocer con antelación para evitar desagradables sorpresas una vez iniciado el viaje. Las mayores dificultades las tendremos al viajar en alguna compañía aérea, marítima o ferroviaria. Todas ellas aplican las normativas que establecen las asociaciones nacionales e internacionales sobre el transporte de animales de compañía, pudiendo ser, en cada caso y país, o bien muy específicas o prácticamente inexistentes. Hoy en día, toda esta normativa es fácilmente consultable en las correspondientes páginas web de cada compañía de transporte. Todas ellas explicitan las reglamentaciones que deberemos cumplir en relación a la ubicación de nuestra mascota durante el viaje (cabina, compartimento, bodega), habitáculo de transporte (trasportín, jaula), sujeción (correa, bozal), acompañamiento o visitas, documentación requerida (tarjeta sanitaria, pasaporte europeo), y cualquier otro condicionante que considere la compañía.

Evidentemente, el medio más sencillo, e incluso cómodo, será el coche. No obstante, a pesar de tratarse de nuestro propio vehículo, deberemos cumplir la normativa que en España establece la DGT o en Europa los organismos equivalentes. El coche permite realizar paradas de descanso según lo necesite nuestro perro, recomendando una cada 2 o 3 horas. El animal deberá ir siempre bien sujeto de acuerdo con su talla y peso; mediante un arnés homologado con dos enganches, dentro de un trasportín colocado tras el asiento del copiloto, o en el maletero separado de la cabina por una rejilla o malla.

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